martes, 23 de marzo de 2010

Una cara bonita no asegura el éxito laboral


Este tema salió hablando con un amigo sobre si es cierto que a las chicas suelen contratarlas más por su bellezon que por su inteligencia, el caso es que quise informarme si habían casos así realmente o eran cosas mías. Encontré un articulo bastante interesante sobre un chico que narra un suceso que les paso a dos de sus compañeras de universidad. En cuanto lo leí quise compartirlo para que todos os percataseis de que una imagen no dice todo de una persona.

Un rostro bello no siempre es sinónimo de inteligencia y de profesionalismo. Siempre se ha dicho que a la hora de conseguir un trabajo, una mujer hermosa tiene muchas más opciones que una no muy agraciada. Aunque puede ser fácil entrar, lo difícil será mantenerse.
Desde hace un par de años, que en la gran mayoría de los países de Latinoamérica como práctica de “buena crianza”, las empresas han adoptado no publicar avisos que vayan en contra de la igualdad de oportunidades al momento de postular a un trabajo.
Sin embargo, en la práctica aún existen ofertas de empleo que contienen algún tipo de requisito discriminatorio, como exigencia del CV con foto, límite de edad y excelente presencia, lo que sigue midiendo o evaluando la apariencia física, más que las condiciones personales o técnicas. Lo que demuestra que la primera vista sí es importante y que en ocasiones es determinante para quedar seleccionado en una pasantía profesional o empleo.
Dos de mis mejores compañeras de universidad, Catalina y Vanesa, lo vivieron en carne propia, a la hora de postular a una práctica de periodismo en un canal de televisión. El día final de postulación, apareció la regia y estupenda Sofía quién, con su corta minifalda y pronunciado escote en su blusa, acaparó la mirada del coordinador de las prácticas, quien sin tomar en cuenta los excelentes antecedentes de mis amigas, seleccionó a la “Barbie”, quien nunca se destacó precisamente por sus cualidades para el estudio.
Ellas se enteraron de la noticia, por boca de la misma Sofía, quién aseguraba que el puesto lo había conseguido por sus méritos académicos, cuando todo el mundo sabía que eso era mentira. Esta situación hizo sentir como unas perdedoras a Catalina y Vanesa, quienes vieron como su capacidad intelectual era desechada por un rostro bonito y un par de lindas piernas.
La ira e impotencia se apoderaron de ellas, haciendo que fueran de inmediato a la oficina del coordinador para pedir explicaciones. La respuesta las dejó heladas, “ella cumplía con el prototipo de mujer para televisión, ojos azules, rubia, delgada y curvilínea”, lo que supuestamente le abría la puertas de la pantalla chica.
Un halo de impotencia las invadió a ambas, no habían podido derrotar a una cara bonita, teniendo como armas sus excelentes notas y haber sido buenas alumnas.
Pero el mundo es redondo y todo da vuelta. Al poco tiempo, tuvieron noticias de Sofía, andaba dando vueltas en la universidad tratando de conseguir práctica. ¿Qué había pasado?….tuvo la “mala suerte” de que al llegar al canal de televisión su jefe era “jefa”. Le empezaron a exigir como a cualquier periodista y con el paso de los días no fue capaz de demostrar su capacidad de producción del programa, editaba mal, desconocía los software básicos de edición y tenía cero disposición al trabajo y a quedarse hasta tarde.
El resultado fue que sólo alcanzó a trabajar diez días y amistosamente la invitaron a retirarse. De nada le sirvió ser una cara bonita, ya que a la hora de trabajar demostró su incompetencia profesional.
La universidad recibió el llamado del canal informando la cancelación de la práctica, lo que motivó que el decano de la facultad llamara pidiendo explicaciones al coordinador de las pasantías y que le diera el currículum académico de Sofía. Al escuchar sus antecedentes, el decano preguntó que cómo era posible que no hubiera mandado a las mejores alumnas del curso. No hubo respuesta con argumentos.
Al otro día Catalina y Vanesa fueron llamadas por la escuela ofreciéndoles la práctica a ambas en el canal. Pero la rechazaron, ya habían conseguido una por sus propios medios en el departamento de comunicaciones de la principal universidad de la competencia. Ahí las habían valorado como profesionales y no por su aspecto físico.
Como conclusión podemos decir que para una mujer bonita siempre será más fácil entrar a un trabajo, pero para mantenerse sólo podrá hacerlo si demuestra efectivamente que no sólo es una cara bonita sino que una buena profesional.

Sacado de: Universiablogs

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aquí les dejo otro buen articulo sobre el exito en el trabajo

Anni dijo...

Muchas gracias por el articulo, lo leí de arriba a abajo y la verdad es que esta interesante y despeja dudas. Lo complicado es poner buena cara en el trabajo si llevas una temporada de bajón, es un poco difícil fingir que no te pasa nada y solo estar fijado en tu trabajo pero bueno todo se puede jaja.