viernes, 19 de junio de 2015

Cómo simular fotos de Game Boy Camera con Photoshop y Gimp

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En 1998 salió al mercado la Game Boy Camera, una pequeña cámara digital que servia de periferico videojugabilistico para la Game Boy. Con la cual podias no solo sacar simples fotos sino usarlas para hacer Stop-Motion o ponerle tu cara a los personajes de sus 4 minijuegos existentes. Las fotos que hacías podías imprimirlas con su particular accesorio Game Boy Printer, la cual era incluso más cara que el juego en si. Al tratarse de un papel adhesivo podías pegar cual sticker tus pequeñas fotografías. Este accesorio no solo valía para la GBC sino también para una serie de 30 juegos que salieron años posteriores. Pero como escribí antes era tan cara que pocos chavales tuvieron la osadía de pedírselo a sus padres.
Como dato interesante decir que fue la primera cámara digital más pequeña del mundo y hasta la salida de la Nintendo DSi, ninguna consola portátil había vuelto a tener una cámara como accesorio. Resumiendo, tuvieron que pasar 10 años para suceder a la GBC.

Si en los 90 tuviste este retro periférico y te gustaría recrear fotos pixeladas al igual que cuando las hacías en la portátil, estas de suerte porque existe una manera muy sencilla de hacerlo. Da igual si tienes Photoshop o Gimp, ambos métodos son similares y explicare cómo hacerlo. Lo primero que hay que saber es que la GBC sacaba fotos con 4 tonos de grises y el tamaño de las fotos era de 128 x 112. Estas fotos podías editarlas dibujando encima o colocándoles ojos, bocas, narices, cicatrices, personajes de Nintendo... También podías colocarles un marco, dentro de la variedad que había para escoger. 


Antes de explicar paso a paso os dire que en cuanto al tamaño original de las fotos sigue sin quedarme claro. En varias páginas se ciñen en la resolución que expone Wikipedia (128 x 112), pero en algunos foros pone que son 160 x 144. ¿Mi opinión? Usar la segunda, porque es la que recomiendan y la que usare de ejemplo.

PHOTOSHOP

Abrimos el programa y abrimos la imagen que queramos simular en Archivo > Abrir 


Podéis usar el tamaño original de la foto, pero en este ejemplo me basare en el de las fotos del periférico. Por lo que podéis usar la herramienta "recorte" con las dimensiones 160 x 140.

Si ahora queremos redimensionarla al tamaño original de una foto hecha con la GBC solo tenemos que ir a Imagen > Tamaño de imagen. Ahí colocaremos las proporciones en pixeles.


Para hacer la imagen pixelada y en blanco y negro hacemos lo siguiente:

Imagen > Modo > Escala de grises
Imagen > Modo > RGB
Imagen > Modo > Color indexado

En la ventana que nos saldrá ahora colocaremos estas opciones:


Luego volveremos a pasarla a modo RGB y nos quedara así (si NO la hemos redimensionado):


Una opción es colocarle un tono verdoso como el que aparecía en la pantalla de nuestra Game Boy. Para hacerlo vamos a Imagen > Ajustes > Tono y saturación

En la ventana que nos saldrá ahora colocamos estas opciones:


Podéis gustosamente ir experimentando el tono o la saturación que más se aproxime, pero en principio escogiendo las que os di arriba la imagen os quedaría así:


Si habéis optado por redimensionar la imagen desde el principio podeis colocarle los marcos o varios de los sprites (mapas de bits en 2D) que venían dentro del juego.



Como muy seguramente el marco os comera algo de imagen, os sugiero jugar con el tamaño de vuestra foto hasta que os quede más o menos a vuestro gusto. 
Para ello vais a Edición > Transformar > Escala

Luego cliqueais en mantener proporción, para evitar deformarla:

En mi caso opte por colocarle un marco floral gaterolico y así de gatete pixeladete me quedo:



GIMP

Abrimos el programa y nos vamos a Archivo > Abrir 


Para redimensionarla vamos a Herramienta de escalado que se encuentra en el panel izquierdo, cliqueamos en la imagen, mantenemos la proporción con la cadena activada, ponemos en anchura y altura 160 x 140 y le damos a escalar.




Ahora para recortar el restante que nos sobra vamos a Herramienta de selección de rectángulos en el panel izquierdo, seleccionamos solamente nuestra imagen y ahora nos vamos a Imagen > Lienzo al tamaño de la selección.

Ahora pasamos la imagen en blanco y negro y lo pixelaremos:

Imagen > Modo > Escala de grises
Imagen > Modo > RGB
Imagen > Modo > Color indexado

En la ventana que nos saldrá colocaremos estas opciones:


Luego volveremos a pasarla a modo RGB y nos quedara así:


Si quereis colocarle el tono verdoso de la Game Boy solo tenéis que ir a Colores > Colorear... 

En la ventana que nos saldrá colocaremos estas opciones:


Finalmente la imagen os quedara tal que así:


Los que no sepáis cómo guardar en formatos comunes como .jpg o .png saber que Gimp guarda con su propio formato, por lo que en vez de ir a Archivo > Guardar como, vamos a Archivo > Exportar como y podremos guardarlo en los formatos comunes que queramos.


Espero que no os sea liosa la explicación, aún así cualquier duda escribirme en la caja de comentarios del blog, en Facebook o en Twitter ;)


Info sacada de: culturachip.org y taringa.net

sábado, 13 de junio de 2015

El Asombroso Mundo de Gumball - La Alegría

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Cada vez que veo un episodio nuevo de estos dibujos siento que tengo que compartirlo en el blog, pero tampoco se trata de eso, asín que... 
El episodio que quiero mostraros va sobre la alegría, pero creo que no como estaréis pensando. Por eso quiero que la veáis y disfrutéis con el espectáculo arcoidal (frase que me acabo de inventar), que presentan estos muchaches de manera original y absurda.
Cada vídeo contiene dos capítulos seguidos, ambos os recomiendo verlos, pero si queréis ir directamente al capítulo en cuestión, iros al minuto 11.


jueves, 4 de junio de 2015

Cosas de los 90's

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Iba siendo hora que tomara en consideración hablar de esa época gloriosa y llena de grandes recuerdos como fueron los 90. En realidad, si investigáis algunas viejas entradas (por no decir la mayoría) encontrareis referencias sobre esta década.
Siempre he querido reflejar lo mejor posible todo aquello bueno y malo que nos dejo la década del boom tecnológico. En su momento mi viejo amigo y ex colaborador Aiora Leo, se tomo la molestia de hablar sobre la moda y las series de los 80, como buen ochentero que es. Ahora le toca a la menda dejar un rastro más extenso de lo que fue la última década del siglo XX.


Los que hemos tenido la suerte o desgracia (según como se mire) de haber nacido en los 90, descubrimos más temprano que tarde, que estábamos viviendo los últimos años de un milenio que acabo gestando una enfermedad incurable, denominada "drogodependencia tecnológica".
Como buena defensora de los viejos recuerdos, he de confesar que comparto morriña con todos aquellos guerrilleros que cumplimos los 25 este año. Que si, somos jóvenes y estamos en la flor de la vida, pero vemos tan lejano todo aquello que significo tanto para nosotros, que en nada cumpliremos los 30. ¡Ya no somos tan pequeños!

Enrolladas chungas a parte, aquí os muestro el culpable de impulsarme en hacer este post:

Los videos explican mejor y más resumidamente lo que significa vivir la infancia
y saber añorarla para contarlo después en un blog

No hay nada más entretenido en este mundo que hablar de lo feliz que eras siendo niño y lo mucho que dabas por el ojal a toda tu familia. Pero más aún el recordar toda la cultura de la época que absorbiste para, más temprano que tarde, darte cuenta de cuantas cosas olvidaste de aquella infancia y lo mucho que te gustaría revivirla. Pues para eso estamos los que con gusto hablamos de nuestra infancia publicamente y sin tapujos.

Curro y Cobi fueron dos de las mascotas más iconicas de principios de los 90 en España. Curro fue la mascota de la Expo de Sevilla 92 y Cobi la mascota de las Olimpiadas de Barcelona 92. Aunque los que aquellos rondábamos entre 1 y 2 años no nos acordemos de nein, si es verdad que en nuestras casas no faltaba algún merchandising referente a estos dos.



Antes de tan si quiera conocer la palabra vergüenza, a mis tiernos 3 años la banda que lo petaba en mi vida eran los Bom Bom Chip!. Luego cuando probe las mieles de la vergüenza, durante años rechace mi pasado musical, así como el haber sido fan de BackStreet Boys o The Moffats. Pero tarde o temprano aprendes a valorar esas pequeñas imperfecciones de tu vida, hasta el punto de recuperar el gusto por escucharlos alguna que otra vez.


Laura Pausini o las Spice Girls levantaron mi pasión frustrada por cantar y el cassette de Sonic Mix me descubrieron el lado más chungo de la música dance, mientras que en el techno Chimo Bayo hizo historia. Otros como Aqua o Effiel 65 hicieron que las radios estallaran al ritmo de sus hits pegadizos. A finales de los 90 llego una generación de indies españoles que harían de esa última etapa noventera algo inolvidable y varios entrarían dentro del disco de la mejor generación musical y publicitaria de Pepsi. 
Los 90 se formaron de grupos, cantantes y diferentes estilos musicales como el grunge, que llenaron nuestro cerebro de mucha mierda. Pero mierda de la buena.


Aunque por esta época fuera el auge del Discman, aún a principios y mitad de los 90 se seguía usando el Walkman. Los Compact Disk tenían mejor calidad que los cassettes y no necesitabas rebobinarlos para escuchar de nuevo las canciones. Los cassettes los rebobinabas con un bolígrafo y podías grabar los temas que se escuchaban en la radio a través de tu radio cassette.




Los anuncios también nos llenaron de mensajes muy subliminales, especialmente algunos de ellos que inducían al terror nocturno de los más peques de la casa. Eso va especialmente para los zumos The Radical. Otros en cambio hacían lo suyo para hacernos mover la cabeza con temas como "Dame más", "Circus", "Get On Up" o "Flat Beat". En general los anuncios de los 90 tuvieron grandes momentos, desde el tío buenorro patrocinando Coca Cola Light, Pepsi dando la bienvenida a la próxima generación musical, Ray Ban protegiendo del sol a los vampiros y la delantera de Brasil desayunando con Cola Cao.


Los 90 también tuvieron una gran época de películas, pero las que hicieron mella en los niños de entonces fueron las películas Disney. La compañía estaba creando su propia edad de oro, con películas traducidas por fin al doblaje castellano, como Aladdin o La Bella y la Bestia. Pero fue El Rey León con el que muchos niños descubrimos por primera vez lo qué era ir al cine y disfrutar de un dramón digno de una novela de Shakespeare y varios premios. Por lo que ir cada navidad a ver un nuevo estreno de Disney con tu familia se había convertido en una tradición. Pero mejor aún era coleccionar cada película en VHS, y para cuando te ponías a verlas te saltabas con el botón de rebobinar la parte del copyright. Si no podías permitírtelas siempre podías acudir al videoclub o grabarlas cuando las emitían por la tele. Y si, cuando acababas una película tenías que rebobinarla hacia atras para volver a verla desde el principio.


A finales de los 90 llegaron los DVD, tecnología punta y novedosa para la época. Ya nunca mas había que rebobinar las películas, venían con extras y podías verlas en cualquier idioma y subtituladas. Aquello era la hostia, vamos. Recuerdo que los primeros DVDs que me regalaron allá por el 98 fueron El Rey León 2, Flubber, Bichos y Pequeños guerreros.


Ver la televisión era una odisea, ahora había más de un canal en el que poder ver dibujos animados. Los fines de semana eran una fiesta por las mañanas, madrugabas y hacías zapping para no perderte ninguna serie que emitieran a la vez en todos los canales, pero siempre te acababas decantando por Antena 3 (siempre que no tuvieras tele por cable). Y cuando Los Simpson eran considerados dibujos para adultos, La 2 emitía las primeras temporadas que veías de noche con tu familia. Luego la pasaron por las tardes a A3. Más tarde programas como "El Grand Prix del verano" hicieron que millones de familias viéramos la televisión como nunca. Y lo más importante, antes Telecinco molaba, aunque el Leti-Rap hizo mucho daño.


En el colegio aprendiste a traficar y a coleccionar cromos, stickers, tazos, cartas y sobres perfumados, Gogos, Chupetes y cualquier otra tontería que se pusiera a la venta. A conocer el vicio de los videojuegos con una Game Boy o PlayStation, sino tenías dinero para consolas te ibas a las recreativas a gastarte la paga de la semana. Pero sobre todo sabías que las drogas eran malas gracias a los anuncios de FAD.




Aún así sobreviviste a toda la cantidad ingente de azúcar que te metiste en el cuerpo a base de Huevos Kinder, Phoskitos, Bollicao, Tigreton, Pantera Rosa, Bonie, Nocilla, Milka, Choco Krispies, Smacks, Chocapic, Chocos, Estrellitas, chicles Boomer o Bubbaloo, Sugus, helados Miko o Frigo, Push Pop, Two to One, Palotes, Lolipop, Kojak, caramelos de pastillas, cantimploras Zumron, anisitos y un sin fin de productos cancerosos pero adictivos.









Antes de que Cheetos pandilla se hiciera con todo el protagonismo, Matutano nos deleitaba con los Drakis, Pandilla Drakis, Boca Bits, Bugles 3D, Fritos o Fistros, donde venían los simpáticos tazos de Looney Toones, los Chiquitazos y diversas colecciones de Bola de Dragón. Sabes que ingerías cantidades peligrosas de patatas solo para hacerte con los tazos, que luego seguramente destrozabas cuando te salían repes.






Antes de comerte y beberte a Danonino, existía Petit Suisse, el cual durante el verano te hartabas de incrustarles un palo de helado o bien una cuchara, los congelabas y en el postre te los comías. Como presumía de ser un producto bueno para el crecimiento de nuestra generación, solíamos comernos dos Petit Suisse de una sentada.


Las galletas Principe, las llamábamos Principe de Beukelaer. Sabían a chocolate y no existían millones de productos derivados de la marca como ahora.


En 1995 Casper fue la película que marco un antes y después en la comercialización de productos comestibles para niños. Tanto Danone como Lacasa, habían hecho su trabajo para lanzar yogures y chocolate con la cara del simpatico fantasma. Los yogures consistían de sabores (raros para aquella época) de cola, leche merengada, chicle y cereza. En mi caso fue más al tirón de las tabletas de chocolate, que por aquel entonces se vendía como churros en época navideña, pues de los yogures no tengo recuerdo alguno de haberlos probado. También sacaban pequeñas figuras, las cuales no recuerdo donde las regalaban, si en los Huevos Kinder o venían de regalo en packs de algo. En mi caso una amable cajera me regalo al fantasma Látigo, el cual todavía conservo junto a mis juguetes Kinder.



Los niños jugábamos con alfombras de carretera, pistolitas de agua, canicas, chapas, la comba, Telesketch o pizarras mágicas, Scalextric, Barbies, Action Man, Playmobil, PinyPon, Señor Patata, Lego, Trolls, Slinky, Yo-Yo, Peonza, Waterfil, Walkie-Talkies, Cubo de Rubik, Rubik Snake, Koosh ball, muñecos Kinder, Tortugas Ninja, Caballeros del Zodiaco, Digimon, Pokémon, Micro Machines, Stretch Amstrong, Creepy Crawlers, Power Rangers, Play-Doh, Mi Pequeño Pony, Tamagotchi, Furby, juegos NOVA, ¿Quién es quién?, Operación, Magia Borras, Cocodrilo Sacamuelas, La Herencia de Tía Agata, Linea Directa, Nenuco, E.M.I.L.I.O., Polly Pocket, Blandi Blub, Botiboing, Pulgas saltarinas, Cococrash, Manos Locas, Skipit... y un sin fin de juguetes y consolas másAlgunos juegos y juguetes eran ya conocidos en los 80, pero parte del legado ochentero siguió estando presente dentro de la cultura noventera.


Escribir con bolígrafo se convirtió en una experiencia multicolor con sus hasta 10 colores. Podías ser el rey de la clase con aquel bicho, pues nadie podía competir con un superbolígrafo que contuviera rojo, negro, verde claro, verde oscuro, azul claro, azul oscuro, rosa, violeta, marrón claro y marrón oscuro. Aunque la calidad de la tinta en ocasiones era dudosa. Luego estaban los Papermate borrables, los cuales fueron una revolución por incluir una goma que borraba la tinta. Más que borrar dejaba cierto manchurrón, menos mal que en años posteriores mejoraron la calidad tanto de la tinta borrable como de la goma



Antes no sabías si irías con tus padres a hacer la compra del mes al Pryca, Alcampo o Hipercor. Alcampo molaba porque tenían (y tienen) a Rik y Rok, pero nadie ganaba al ya desaparecido "Precio y Calidad", pues el cariño que le tuvimos persiste en nuestra tercadez de seguir llamado al ahora Carrefour como Pryca. De toda la vida.

Cherry Coke revoluciono nuestro paladar con su sabor a cereza y aunque lo que fue durar mucho en el mercado, no duro apenas, si guardo buenos recuerdos de haberla probado con 4 años. La bebida fue publicitada junto con un tema que aún resuena en nuestros oídos, llamado "No hagas el indio, haz el Cheeroke". El cual por cierto, venia en el Sonic Mix. Todo un desfase pastillero, vamos.


Antes si querías comunicarte con alguien le llamabas por el teléfono de rueda, pero luego llegaron los teléfonos inalámbricos de la marca Panasonic, que te facilitaban un poco la vida. Los primeros móviles de tu familia fueron de Alcatel y Motorola. MoviLine fue el primer servicio de telefonica para móviles analógicos, más adelante Movistar se encargaba de la banda móvil digital. Poco después Amena entraría a competir con Airtel y Movistar, no solo en quién era la mejor compañía móvil sino también por su publicidad.



Los cuadernos Rubio nos ayudaban a mejorar nuestra caligrafía y nuestras matemáticas. Pero nos fastidiaban las vacaciones a base de sumar, restar, multiplicar y dividir sin parar.

Los estilismos noventeros eran junto con los ochenteros, lo peor por lo que habíamos pasado. Era muy común comprarse chandals de Tactel y ponértelos sin que te miraran como un yonki, porque lo que importaba era ir cómodo y nadie te juzgaba por ello. Los pantalones entallados en la cintura eran lo normal y los vestidos de pana lo llevamos todas las niñas y jovenes. Por supuesto los raperos impusieron las gorras de lado, pantalones anchos y deportivas, mientras que el grunge invirtió en ir con pantalones rotos, jerseys anchos y Converse. Las rayas y cuadros marcaban la tendencia de bufandas, vestidos y camisas. Las chicas solían ponerse plataformas e imitar el peinado de Rachel en Friends, mientras que los chicos se peinaban como Nick Carter o Leonardo DiCaprio. Los 90 se baso en una mezcla de diferentes estilos entre ochenteros y hippies, algunos estilos musicales marcaron ciertos patrones de vestir, pero basicamente se trato de una moda que definía la personalidad de cada uno. Porque cada cual iba como quería.






Las brujas estaban de moda tanto en el cine como en la televisión. El retorno de las brujasJóvenes y brujas, y Prácticamente magia salieron en la gran pantalla. Mientras que, Sabrina, cosas de brujas y Embrujadas llenaron nuestra parrilla televisiva al medio día y por las tardes. Buffy Cazavampiros también exploto el terreno brujeril a partir de la 2ª temporada. Y es que, la magia en los 90 se había convertido en una moda muy rentable.







Internet había nacido en los 90 pero aún éramos muy pequeños para andar navegando en esas páginas casi cavernícolas y además conectarse a aquel modem de 56k ruidoso, no solo salía caro, sino que al conectarse directamente desde la linea telefónica no podías hablar por teléfono. El primer Windows que casi toda familia tuvo en sus casas fue el Windows 98 y la mayoría recuerda el famoso salvapantallas del laberinto (yo no la verdad). Como entrar a internet no era rentable y no había mucho que explotar, la mayoria usábamos el ordenador solamente para jugar a juegos de PC, al Solitario o Buscaminas, pero realmente lo que hacíamos todos los niños de esa época fue usar el famoso Paint. Mis inicios con 7 años fueron duros, dibujar con un ratón no era (ni sigue siendo) nada sencillo. Lo gracioso es que aún conservo impreso mi primer dibujo hecho en Paint y algunos más. Por ese tiempo también descubriría que la tinta de la impresora no era ilimitada, pero eso es otra historia...




Si querías entrar a internet tenías el Internet Explorer y de buscador Google, que ya existía por esa época, pero habían más buscadores. Navegar era muchísimo más lento y si ahora te quejas de lo lento que puede ir a veces Youtube o las descargas, te invito a hacer una comparación de ver quién terminaba antes, si Internet o los anuncios de A3.


Existía una animación flash en España que nos hizo a todos estallar de risa sin parar, la cual se difundió por la red y la gente abría en formato .exe. Esa animación es la de un simpatico oso soltando improperios a diestro y siniestro, la cual tiene una historia detrás.
Corria el año 1996, Anaya interactiva había creado un juego para niños llamado "La gran aventura de las palabras". La persona que estaba a cargo de doblar a Horacio el oso se atraganto mientras iba a decir una frase, pero en lugar de callarse se enfado y empezó a insultar como loco, naciendo así la famosa animación, que luego un animador convirtió en una película flash y propago a la red.


Antes se usaban disquetes o discos flexibles para guardar programas y documentos, con una capacidad de hasta 200 MB los últimos modelos de finales de los 90.


Antes de existir el Euro, las pesetas eran la moneda oficial de España y Andorra. Si con 100 pesetas te sentías rico porque podías comprar muchas chuches, cromos y stickers, con un billete de 1000 ya eras millonario. Las monedas de 25 te parecían rosquillas y con 5 pesetas te comprabas chicles Happydent o Boomer, porque los Bubbaloo costaban 10 pesetas.



Por último y no menos importante, la forma de hablar. Frases como: quedar con la peña, petarlo mazo, darle leña al mono, cogerse una bueña moña o pedir rollo eran lo más normal del mundo.

En serio, los españoles éramos los reyes de la prosa y la rima, a nadie más se le ocurrió tales expresiones como: en fin, Serafín; Hasta luego noruego; Alucina, vecina; Ciao, pescao; Date el piro, vampiro; A la cola, pepsicola; Voy más pedo que Alfredo; De qué vas, Bitterkas; No te enteras, Contreras; Echa el freno, Madaleno; No te enroyes, Charles Boyer; A tope con la Cope; Te has colao bacalao; Okey Makey; Hasta la vista trapecista; Rebota, rebota y en tu culo explota; La cagaste Burt Lancaster; A medio día alegría, Dabuten o Dabuti; Tronco o Tronca; Multiplicate por cero... Aunque algunas expresiones fueron originarias de los 80, muchas se llegaron a acoplar perfectamente al vocabulario de los 90. 

El principe de Bel Air también impuso ciertas formas de saludar que hicieron de nosotros unos enrollaos de la época.

Antes no existían ni hipsters, ni canis, ni chonis, existían macarras y bakalas o poligoneros. Porque lo que se llevaba era la ruta del Bacalao en Valencia.



Hay quienes prefieren ir de irreverentes como lo fue Vincent Finch, promoviendo un odio lascivo contra todo lo relacionado a la época más grunge que vivió la humanidad.


En realidad he tardado casi una semana entera de mi vida para recopilar toda esta información. Lo más horrible es que me habré dejado cosas importantes por el camino y habra gente que me lo eche en cara. Por eso tenéis la caja de comentarios, para recordármelo. 
Como fan de los 90 me siendo agradecida por haberla vivido y me alegra compartir estos recuerdos con mis seguidores ochenteros y noventeros. Como tal espero con el corazón muchachoides, que hayáis disfrutado por este paseo hacia el pasado ;)